SOBRE NOSOTROS

Soy joyera, pero antes que nada soy hija y nieta de una familia que se convirtió en un sueño en legado. En el año 1997, mi madre —una mujer valiente, trabajadora y llena de ímpetu— levantó esta joyería con mucha dedicación. Cumplió su sueño y lo llamó Tolmo Joyeros , en honor a mi abuelo, para que el apellido nunca se perdiera. Él nos dejó valores que siguen guiando mi vida y mi trabajo: justicia, honradez y respeto .

 

La DANA puso a prueba nuestra fortaleza. Perdimos estructuras, perdimos certezas, pero nunca perdimos lo esencial: la FE en lo que somos. En ese instante entendí que Tolmo no es solo un negocio, es nuestra historia familiar, un símbolo de resistencia y un legado que no podía dejar morir.

Hoy, con valentía y la bendición de mis ancestros, me toca a mí tomar el relevo. Reconstruyo este negocio con la experiencia acumulada, con nuevos retos y con la fuerza de saber que cada joya que entrego no es un simple objeto: es un vínculo de vida, un talismán de fortaleza, un recuerdo, una herencia.

Tolmo es resiliencia, tradición y futuro. Y mi misión es que cada persona que confie en nosotros sienta esa misma seguridad, esa misma verdad, ese mismo brillo que nunca se apaga.